De vaina nos ubicamos en nuestro pequeño entorno.
De vaina lo conocemos.
De vaina conocemos con quién compartimos, con los que conviven en nuestro entorno.
De vaina nos conocemos a nosotros mismos.
Y así pretendemos conocer el mundo y sus habitantes.
Mundo que nos llega maquilado, no real sino de acuerdo a los intereses en la sociedad convivimos.
Un cuento:
Pretendí conocer el Mundo, no pude.
Pretendí conocer mi Continente, no pude.
Pretendí conocer mi País, no pude.
Pretendí conocer mi Estado, no pude.
Pretendí conocer mi Municipio, no pude.
Pretendí conocer mi Parroquia, no pude.
Pretendí conocer mi Comunidad, no pude.
Pretendí conocer mi familia, no pude.
Pretendí conocerme, no pude.
Jodido estoy... toda la vida sin poder llegar a conocer a nadie.
Otro cuento:
Nadaba un pez. Estaba buscando.
Se encontró a otro y le preguntó:
. Dónde está el océano.
Le contestó:
. Estás en él.
El pez necio ignoró la respuesta y siguió buscando.
Típico, no saber donde se está y quién se es.
Valmore Vivas
AMOR, GRATITUD, ALEGRÍA
No hay comentarios:
Publicar un comentario