En nuestra cultura, las personas desde su niñez las van moldeando para ser
esclavas, sumisas, temerosas, obedientes...,
desde su niñez le van cortando su libertad de pensar para irlas entubando en un rumbo normado, jerarquizado.
A ello contribuyen padres, maestros, profesores.
Así, se crea una sociedad de robots sin alma, sin pensar crítico, con sus mentes de adorno no más.
Al crítico lo tildan de rebelde.
Y ya adultos, domados, los siguen idiotizando con perseguir status de tener, lucir, con jerga, con mucho quehacer.
Llenas de ansiedad por tener, cuan vicioso, cada vez anhelan más y más.
Atrapadas en el consumismo se hacen esclavas de esta droga, y trabajan para buscar satisfacer lo inalcanzable,
el dinero nunca les será suficiente,
están atrapadas.
Valmore
24 noviembre 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario