27 junio 2010

Una querencia

Brilla, una mano lo lustra pues lo siente, lo ama.


¿Que brilla?.


Toda aquella querencia que esculpe todo hombre, toda mujer a lo largo de su vida.


Ruin, opaca se va volviendo esa querencia que un día llenó una vida.., y que ya no es sentida con el mismo amor de quienes la heredaron, de quienes no la esculpieron.

UN PASEO POR EL PASADO... Anónimo

UN PASEO POR EL PASADO...

Todos en algún momento de nuestra vida nos detenemos a recordar, eso no es
malo... lo malo es vivir de los recuerdos y más aún vivir en el pasado; es
decir, tratar de mantenernos en pie y de cobrar fuerzas sólo recordando o
perder nuestros días en los días del ayer, en los momentos vividos, revivir
uno a uno todos los instantes de felicidad como así también de dolor.


Es como que el presente ya perdió su valor o no importa y que todo aquello
que formó parte de nuestro pasado es mejor y si nuestro pasado fue negativo
no nos permitimos disfrutar del presente porque sentimos miedo e
incertidumbre.


Al vivir en el pasado no le damos la posibilidad a nuestro ser interior de
aprender, de experimentar sensaciones nuevas... Nos perdemos el hoy y
cerramos las puertas a todo lo nuevo.


Una persona que vive pensando en su pasado minimiza el presente y va
perdiendo poco a poco sus ganas de vivir...


Detengamos los recuerdos,
naveguemos por ellos de tanto en tanto pero cuando sintamos que nuestro
barco se detiene demasiado tiempo allí abandonemos el viaje y volvamos a la
orilla del presente, del hoy, de este momento...


Mirar hacia atrás es
retroceder... todo lo que sucedió ya forma parte del pasado... Lo que importa
ahora es el presente..


Avancemos sin temor...!!

Cómo dejar atrás el estrés. Por Anna Barba Calvo

Cómo dejar atrás el estrés. Por Anna Barba Calvo

La palabra "estrés" se ha convertido en algo tan común en la sociedad, que el que lo padece llega a creer que no tiene cura o que es normal sufrirlo.


Los síntomas del estrés son: pérdida o aumento del apetito de manera anormal, ganas de llorar, opresión en el pecho, sensación de ahogo, nerviosismo, desesperación, necesidad de estar acompañado, taquicardia y palpitaciones, mareos, dificultad para concentrarse y pensar claramente, dolor de cabeza, dolor de cervicales, dificultad para dormir aun sintiéndose cansado, obsesión por el futuro, angustia, trastornos digestivos, ganas de morderse las uñas, miedo, pérdida de apetito sexual y hormigueo de brazos y piernas.


Cuando se padecen estos síntomas hay que ponerse manos a la obra para hacerlos desaparecer.


Lo que hay que evitar

Es importante no tomar cafeína ni teína, porque afectan directamente al sistema nervioso central y empeoran los síntomas del estrés. Por lo tanto, si apetece tomar algún tipo de bebida, lo mejor será una tila o una manzanilla, evitando el té y el café, a menos que sean sin teína o descafeinado.

Hay que eliminar los pensamientos que provocan ansiedad y angustia. Por ejemplo, no pensar en el futuro si se está pasando por un mal momento económico y no recordar un pasado en el que se vivió un momento triste. Si no se puede evitar este tipo de pensamientos, lo mejor es dejar volar la imaginación para pensar en cosas agradables, crear mundos imaginarios donde todo sea bonito y viajar en ellos con la mente.

El ruido no ayuda a relajarse, por lo tanto hay que alejarse de él en la medida de lo posible. Intentar buscar la tranquilidad y la paz es primordial para que el nivel de relajación aumente. Por supuesto, es fundamental evitar las discusiones.

La luz también es muy importante. La luz solar ayuda a sentirse más activo, ya que estimula las defensas y alivia estados depresivos. La fototerapia ha sido utilizada por el hombre desde el principio de los tiempos.

No ayuda nada un ambiente de trabajo desordenado y caótico. Es importante que haya serenidad, orden y armonía. Esto incluye cualquier actividad que se tenga pendiente. Organizarse y actuar metódicamente ayudará a que desaparezca poco a poco el nerviosismo. Empezar una tarea y terminarla del todo antes de empezar otra es la mejor manera de trabajar aprovechando toda la energía positiva, canalizándola para realizar cualquier actividad.

Lo que hay que probar

La risoterapia consiste en hacer un esfuerzo para reírse aunque no se tengan ganas. Está demostrado que la risa actúa como una medicina natural para el cuerpo. Cuando se empieza a reír se activa una especie de interruptor que desconecta la negatividad y las malas vibraciones y automáticamente el cuerpo se relaja y se siente mejor. El escritor francés Marcel Proust dijo: "Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia".

La escritura automática es una técnica que ayuda a conocerse a uno mismo, descubriendo las preocupaciones, las ilusiones y los sueños que se tienen. Es muy fácil probar: se escribe en un papel todo aquello que pase por la mente; no importan las faltas de ortografía, no importa nada más que escribir. Después de unas cuantas líneas, descansar y dejar el papel boca abajo. Al cabo de un rato, al leer por primera vez lo que se ha escrito, parecerá un texto completamente nuevo, surrealista y puede que hasta divertido.

Leer un libro o escuchar música relajante es una buena forma de encontrar la paz interior y alejarse de los pensamientos desagradables. El libro permite sumergirse en un mundo completamente distinto y desconectar.

Hacer unos minutos de deporte al día también ayuda a que el cuerpo se afloje, sobre todo si se trata de yoga, pero con caminar es suficiente. Si se acompaña de ejercicios de respiración, el resultado es mucho más efectivo: sólo hay que respirar profundamente por la nariz durante unos segundos y soltar el aire despacio por la boca. Repetir este ejercicio diez veces será suficiente para notar una mejoría.

Marcarse una meta

Un profesional puede ayudar a solucionar un problema de estrés, pero al final la solución siempre está en uno mismo. Si se quiere cambiar se puede, no importa que los demás nos digan que no podemos hacer algo. El reto es pensar que todo es posible e intentar conseguirlo, poco a poco pero sin pausa. Hay que tener claro que la fuerza está dentro de cada uno y nadie más puede utilizarla.

Marcarse una meta es fundamental. Pero hay que pensar en algo fácil, alcanzable a corto plazo, para que cuando se logre, se tenga la sensación de haber triunfado. Por ejemplo: empezar un libro y leer treinta páginas cada día, salir a pasear media hora diariamente o sentarse durante un rato a disfrutar de una infusión sin pensar en nada más que en relajarse.

Aunque parezca que la vida se escapa rápidamente sin que se pueda alcanzar su ritmo, perdiéndose cosas y no teniendo tiempo para disfrutarla, hay que pensar al revés: si no se logra salir de este bucle de pensamientos negativos, la vida se estará escapando de verdad sin hacer nada para evitarlo. Por eso, siempre que se tenga oportunidad hay que salir y relacionarse con gente, con amigos, familiares. Y si se tiene la oportunidad, hablarles de las preocupaciones y los miedos, porque puede que algo que parece muy malo no lo sea tanto a ojos de otra persona.



Sólo por hoy no esperes más. Por Belén Galiotti

Cancelaste el cine porque la función era muy tarde. No sentiste siquiera el sabor de la cena. Tenías apuro por llegar al postre. Y te dormiste antes de probarlo.

Nada es suficiente. El mañana está tan instaurado que olvidaste sentir. Condicionado por lo que "sucederá" dejas de vivir un hoy que te ofrece más de lo que imaginas.

¿Cuándo fue que olvidaste saborear el presente? ¿Cuándo decidiste que caminar bajo la lluvia era feo porque se te mojaba la ropa que luego tendrías que lavar? ¿Cuándo fue que preferiste lo artificial de la comida rápida, porque ese guiso casero de la abuela te llevaba mucho tiempo de cocción?


Vive aquí y ahora

En algún momento hiciste ese "click" y entregaste tu alma a la vorágine de un hoy que no se vive del todo. Un hoy que se apura, que nunca llega antes de tiempo, que vive retrasado y sin descanso. En algún momento decidiste también que el mañana iba a ser mucho mejor y dejaste de observar el reflejo del ahora, de disfrutarlo, de saborearlo, de conquistarlo.

Vives atado a un andén cuyo tren rechina y para en cada estación tan sólo unos minutos. Un andén que nunca cambia su recorrido, que nunca frena del todo, que tiene el único objetivo de avanzar con el fin de "llegar". ¿A dónde? No lo sabes.

Mañana estarás bien. Con la compra de ese nuevo auto serás feliz. Tu cuerpo mejorará si tomas ese té mágico y con la nueva procesadora tus platos se cocinarán en menos de cinco segundos. Rápido. Porque si no cocinas rápido, no comerás rápido, no chequearás los mails rápido y no podrás descansar ni dormir rápido para luego despertar apurado, bañarte velozmente y desayunar casi atragantándote porque llegas tarde al trabajo.


Es tiempo de revertir

El solo hecho de que te hayas visto reflejado en las primeras líneas, amerita que leas algo: Puede cambiar, todo puede revertirse. Aquello que ayer no notaste que estaba, hoy puede tornarse visible. Debes entender que si sigues esperando a mañana para disfrutar, para reír, para salir a bailar, para hacer un lindo regalo, para decirle a otro cuánto lo amas, para tener una noche apasionada... vivirás en una eterna espera. Hoy puedes cambiar tu realidad, hoy puedes empezar de nuevo.


Vísteme despacio, que estoy apurado

Claro que resultaría imposible evitar los horarios. Vives en una sociedad que te impone un orden, e ignorarlo sería una picardía. Perderías tu trabajo y olvidarías a los niños en el colegio. Pero esos horarios programados no pueden tomar el control de tu vida. Paso a paso, sin olvidar el placer del recorrido, debes anticiparte a la velocidad que te imponen. Tomando conciencia de lo que estás haciendo, porque cada cosa que haces merece ser disfrutada.


La grandiosidad de lo pequeño

Si logras disfrutar del día a día, sin tener que esperar a mañana, puedes darte por satisfecho. Tomate cinco minutos para desayunar. Inténtalo. Dedícalos a explicarle al cuerpo que un hermoso día te espera, para despejar la mente de los sueños, que puedan haberla abrumado, de las tareas que puedan tenerla cansada. Aunque sea cinco minutos, para escuchar al alma mientras saboreas una tostada, una galleta, o la antagonía de un café descafeinado. Conéctate con tu ser y "valora" ese momento que no es de nadie más que tuyo.


Un gusto a la carta

Sólo por hoy elige hacer algo que te haga muy feliz. Mira una película, llama a un amigo, come ese caramelo que te gusta. Sólo por hoy disfruta mucho de algo. Descansa unos minutos, cocina esa receta que te sale deliciosa, prende velas. Toma un baño de inmersión, apaga las luces.

Sólo por hoy disfruta de la sonrisa del taxista, del saludo del diariero, del consejo de la vecina que te habla de sus plantas. Sólo por hoy ama incansablemente, ríe a carcajadas, llora a cántaros. Porque sólo así te darás cuenta de que estás vivo. Sólo así habrá valido la pena el día. Porque nada va a suceder si tomas ese desayuno, si te das ese baño, si sonríes. Pero algo no sucederá, si olvidas hacerlo. Sólo por hoy encuentra aquello que perdiste y deja de correr tras un mañana que, cuando despiertes, no será más que un nuevo hoy.





Aprenda a organizar su tiempo libre. Por: Francisco Javier Cámara Cózar

Aprenda a organizar su tiempo libre. Por: Francisco Javier Cámara Cózar

El tiempo libre no es sólo no hacer nada. Organizarnos y entender la necesidad de realizar actividades que nos hagan sentir bien nos hará disfrutar de una vida plena.


Siempre nos dicen que para llevar una vida más plena y satisfactoria tenemos que aprender a afrontar las dificultades, a buscar el aspecto positivo de las cosas y a mantener una actitud optimista y alegre. Así, disfrutaremos más de todo lo que nos rodea.


Una forma de hacerlo es aprovechando los pocos momentos libres que nos deja la ajetreada vida laboral. Si lo hacemos bien, no sólo desconectaremos del trabajo y del resto de preocupaciones, sino que recuperaremos también esa energía vital que nos ayudará a continuar con un "plus" de optimismo todas nuestras tareas.


Para esto, lo primero que recomienda la psicóloga clínica y escolar Trinidad Aparicio es "superar esa sensación de que nos falta tiempo para hacer lo que deseamos y convencernos de que el tiempo libre es necesario". Además, es importante tener presente que este tiempo no es sólo para descansar o no hacer nada, sino que también sirve para cambiar de actividad y hacer cosas distintas a las que realizamos habitualmente.


Actividades para el tiempo libre

Los especialistas nos animan a que busquemos nuevas actividades, cosas que nos gustaría hacer y no hacemos porque no tenemos tiempo, nuevas fuentes de placer; se trata, en definitiva, de abrirnos a nuevas experiencias que nos den una visión positiva de todo lo que nos rodea. Deberemos entonces prestar una especial atención a los sentimientos positivos que nos genere este nuevo entretenimiento.


Para esto, es importante darse la oportunidad y buscar un estilo de vida que permita este nuevo espacio de ocio.


¿Organizamos bien nuestro tiempo?

Pero antes deberíamos preguntarnos si sabemos hacer un buen uso de nuestro tiempo libre. Trinidad Aparicio hace hincapié en algunos aspectos fundamentales de cara a la administración de ese preciado bien que es nuestro tiempo, destacando la organización.


Lo primero es que debemos tomar conciencia de que el ocio y el tiempo libre son necesarios. Todos sabemos que no es fácil y que la obsesión por el trabajo nos hace olvidar esto, pero hay que intentarlo.

Pero lo más importante es la organización. Si de verdad quiere aprovechar el tiempo libre, organícese. Tenemos que evitar esos momentos en los que no hacemos nada. Incluso si tiene poco tiempo y piensa que no puede sacarle un mínimo provecho, prevéalo y llévese a la consulta del médico alguna revista con un tema que le interese especialmente o planifique una llamada telefónica con alguien a quien tenga aprecio. Leer el periódico también puede ser una actividad gratificante que le hará saber qué pasa, según su interés, en el entorno más inmediato o el más lejano.


En este sentido, es igualmente recomendable incluir actividades agradables en la organización de nuestra agenda. Tras las ocupaciones diarias, las reuniones o los compromisos de trabajo, agregue, como una actividad obligatoria más, alguna que le haga sentirse bien y le resulte especialmente placentera.

Tampoco es mala idea establecer prioridades en las actividades diarias y dedicar unos minutos a pensar qué nos va a resultar más satisfactorio. Así, será más fácil encontrar momentos para hacer lo que realmente nos apetece. Por otra parte, hay que tener los pies en el suelo y saber planificar las faenas del día en función de nuestra capacidad. Sea realista, debemos organizarnos para comprometernos a realizar aquellas actividades que de verdad vamos a ser capaces de cumplir.


Elija qué hacer con su tiempo

Aparicio hace una curiosa recomendación: "Escribir una lista de diez actividades que a uno le gustaría hacer e intentar cumplir al menos dos al mes". No hay que olvidar que existe una forma de disfrutar el tiempo libre para cada tipo de persona. Cada uno elige la suya. Por ejemplo:


Conocer gente, salir con amigos, llamar a personas que hace tiempo que no vemos, estrechar lazos afectivos, hacer actividades de voluntariado o mantener una buena conversación.

Disfrutar de la naturaleza.

Leer (libros, revistas o periódicos), estudiar, mejorar el nivel cultural

Que bueno saber... Por Ferrero Lola

Que bueno saber Señor que caminas conmigo.


Que bueno saber que no soy un alma a la deriva salvo que yo así lo decida.


Que bueno saber que si te importa y que hay en tu corazón un lugar
reservado para cada uno de nosotros.


Que bueno saber que eres un Dios de Amor y no de castigo.


Que bueno saber que si hay alguien que entiende por que soy como soy ese es
mi creador.


Que bueno saber que eres un Dios de perdón.


Que bueno saber que solo yo debo perdonarme porque tu nunca me juzgaste.


Que bueno saber que mi primer deber es amarme porque amarme es amar tu
creación.


Que bueno saber que los defectos humanos como los celos, la venganza, el
enojo y el rencor son para los humanos y no para Dios.


Que bueno saber que siempre estuviste en mi corazón, y que nunca me
abandonaste.


Que bueno saber.... Que solo busqué en los lugares equivocados...


Ferrero Lola

Asuntos del mundo

"En los asuntos del mundo, no es tanto el cerebro sino el corazón,


no es tanto el genio sino el auto control, la paciencia y la disciplina que regulan nuestro juicio moderado por la experiencia, el sentido común y la rectitud."