Los muertos van al mundo de los muertos.
Decía Jesús:
"Dejad que los muertos velen por los muertos, Uds siganme a la VIDA."
La realidad es cruda... quién no lo quiere entender... vive de fantasías.
La vida es fluidez continúa, no para nunca. Se detiene quién se estanca o muere.
El río nunca deja de fluir. El agua que se desvía por un saliente va a parar a una laguna, donde se pudre o se evapora por el calor del sol para ir a formar nubes.
Quién se muere hizo lo que tenía que hacer, lo cual se le agradece. Al morir va al mundo de los muertos, deja de estar entre los vivos.
Los vivos continúan en la vida viven. A los muertos hay que dejarlos en paz en su mundo. Ya a él todos iremos en su momento, mientras vivir la vida se nos da cada amanecer.
Valmore Vivas
AMOR, GRATITUD, ALEGRÍA
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